31/8/2007

Amigo Lucifer

Categorias: relatos

Me sentía cada vez más cerca de morder la manzana. Ya siento cómo mis labios la rozaban tan sutilmente que parecía que la besaba.

Necesito una dosis. ¡Ah, mierda!, tienes que actuar rápido.

LuciferCada vez que recuerdo aquellos días, se apaga la luz que aún me queda. Yo, tecleando horas frente a la pantalla, que bañada por el polvo me animaba a continuar escribiendo, o mejor dicho, moldeando mi futuro, un futuro que se tornaba cada línea hacia lo inesperado. Yo planteaba la pregunta, pero mi subconsciente respondía, llevándome a las situaciones más absurdas que se le ocurrían. Mi interior me mareaba, la cabeza me daba vueltas, y con unos dedos que se enfriaban a cada instante…

Una segunda me acercaría a mi fatal destino.

Veía que por fin la luz que llevaba esperando unos instantes se acercaba, cada pulgada que se acercaba la hacía más grande y distorsionada, bailaba de izquierda a derecha, en verdad no se si estaba con o contra mi, por fin, se encendió el cigarro, ese Camel me supo a gloria, una gloria llena de matices que en aquel momento no estaba en disposición de apreciar. El olor a desierto entró como un tornado por mi aparato destinado a olfatear como un perro viejo. Tengo que decir que a pesar de la cajetilla diaria, aún era capaz de apreciar los pequeños grandes placeres olfativos que antaño había podido disfrutar a menudo. Aún recuerdo el olor de ella, gozaba de la frescura de la rosa recién cortada que mantiene aún la humedad del rocío de la mañana. Otro olor… su humedad, que embriagaba y embriagaría a cualquiera, era una borrachera de orgullo, que respirabas a menudo, amigo. Por qué la dejaríamos escapar con el del sótano. Pedro, ¿cómo me haces esto?, triste diablo, sabíamos que era objeto de deseo para todos los mortales, ¿pero tú?, tú también tenías que caer, y caíste, ella contigo…

Me inyecté por tercera vez.

El sabor del humo era más tostado que de costumbre, todo el canuto estaba ya manchado del aceite que lo humedece. Ahora tenéis la misma función, tu y el pitillo, dos vicios con un mismo destino. Por fin llego a donde quería llegar, el atrio del fuego, ¿donde estás, Pedro?. Allá donde estuviera, semejante hijo de perra no podía dignarse a recibirme, no, el capullo de rojo era demasiado importante para personarse allí, claro, estará ocupado jodiendo a otros gilipollas como yo, cuya esperanza quitara de sus brazos a base de gatillazos.

Infierno

No, ahora ya no podía hacerme nada, estábamos por fin en las mismas condiciones, nadie tenía nada que perder, lo cual no podía mas que llevarnos a la encarnizada lucha, yo creía que aún tenía algo que salvar y su único objetivo era anotarme en su lista, la de los que no saldrían. Desde luego que no, no saldría, pero aquello es peor mucho peor. No había visto nunca rejas como las que me mantenían en aquel estado, no creía que aquello fuera capaz de retenerme para siempre. Pero lo hizo, las llamas me ahogaban, pero no podían quitarme del medio, no podían acabar conmigo.

Algo debía haberlo hecho ya.

Habíamos cargado la balanza durante años, y mis dedos, ya no… ya no…

Tú, tú si que sabías como calentármelos. Desde el primer mordisco a la manzana no dejamos de comer. Recuerdo el primero, de película, grande cómo nadie en capaz de imaginar, sólo tú y yo. Solos tu y yo, comiendo la manzana del pecado. Tanto comer, que cuando llegó tu momento, Pedro, ya sabes, te cogió, y se llevo consigo mi manzana.

Ah, si alguna vez me volvieran a dar de comer en este infierno…, querré una manzana que caliente mis dedos como tú, cuando se vuelvan fríos de soledad. Que me abrace, que proporcione la humedad a mis labios, que me mate con su boca a boca.

Enrique Domínguez Fernández (1985 - ????)


Aclaración al pie:
Ya que Txema se animó a compartir con nosotros su vena literaria, he seguido su ejemplo y he sacado a la luz uno de los pocos relatos de los que no me siento totalmente avergonzado. Espero que no seáis unos críticos demasiado crueles y tened en cuenta que esto fue escrito hace casi cinco años, por un pardillo estudiante de bachiller… aun si decidís descuartizarme, os animo a dejar un comentario, más que nada por saber si todavía me lee alguien.

Peanut? Shrimp?

Categorias: videos, chorradas


Disclaimer: No, no me he convertido en un Simpson-adicto, pero me ha hecho gracia. Por cierto, como no, esto va dedicado a Fernando.

23/8/2007

Save the beerdrinker, save the world.

Categorias: videos, chorradas


Dedicatoria: esto va dedicado para Chema y todos los que nos hemos deleitado con esta fabulosa serie y que esperamos ansiosos volver a ver a Hiro Nakamura.

17/8/2007

Y yo soy malo con los nombres…

Categorias: sin categoría

Names

Traduccion:
- Odio cuando no se el nombre de alguien, pero ha pasado demasiado tiempo como que para preguntarlo sea demasiado desagradable.
- ¿Rachel, tomas a este hombre…?
- ¡Ahá! ¡Rachel!

…cosas inútiles…

Categorias: tecnología

¿Qué es mejor, ADSL o el cable? Eso es como preguntar cuál sistema operativo es mejor. O qué religión. Las respuesta que obtenga depende de a quién le pregunte. Comparemos ADSL y el cable mediante algunos puntos. Los dos utilizan la fibra óptica en la red dorsal, pero difieren en el extremo. El cable utiliza cable coaxial; ADSL, cable de par trenzado. La capacidad de carga teórica del cable coaxial es de cientos de veces más que el cable de par trenzado. Sin embargo, la capacidad máxima del cable no está disponible para los usuarios de datos porque la mayor parte del ancho de banda del cable se desperdicia en cosas inútiles; por ejemplo, en programas de televisión.

Andrew S. Tanenbaum

Nota al pie: cosas con las que se encuentra uno mientras estudia redes y no puede dejar de compartir…

13/8/2007

‘m back…

Categorias: sin categoría

No existen más que dos reglas para escribir: tener algo que decir y decirlo.

Oscar Wilde (1854-1900)

… y creo que tengo cosas pendientes y futuras por contar, sólo espero que no me pueda la pereza.